martes, 18 de agosto de 2015

“Fantasmas”

“Fantasmas”
Por Charles Espriella

La mayor parte del tiempo están en torno tuyo, aullando, buscando asustarte. Se alimentan de tus miedos, de tus insomnios, del sudor frio de tu nuca y del aliento entre cortado que despliega tu cuerpo.
Ellos te rodean y no te dejan vivir; te quieren suyo; son egoístas y les da miedo la soledad pero no están contigo para hacerte feliz, son parásitos.
Te quieren codependiente, servil, sumiso, saturado de inseguridad… no mereces nada más…

Son fantasmas, entes que vivieron, viven y vivirán por mucho tiempo, así, hombro con hombro a lado tuyo…

Eres su transporte, su asilo, su morada, su cueva, su castillo y su luna llena… les das vida, los haces sentir tan vivos que casi pueden tener sangre y carne, huesos y viseras… me atrevo a creer que puedes tocarlos.

Puedes sentirlos esas noches de insomnio, están acostados al lado tuyo y también miran el techo fijamente buscando dormirse pero no pueden; te son tan fieles que sus parpados aguantan abiertos hasta que pueden ver los tuyos cerrados…

Después que haz dormido, entran a tus sueños, ahí navegan, te toman del corazón, encajan sus uñas, son niños jugando con una pelota en el recreo y tu alma es ese cuerpo esférico…

No hablan pero los escuchas…

Tu sabes lo que piensan de ti  pero no te atreves a confrontarlos, el miedo que sientes por ellos te ciega, te ofusca, te paraliza;, eres el gusano más cobarde de la creación, no tienes respeto por ti mismo… te das tanta lástima que duele…

Y así están día y noche tus fantasmas tomándote de la mano, todos los días…
Y así es como es que morirás…


Y no podrás evitarlo…