miércoles, 14 de junio de 2017

Hay un lugar en el infierno para...

Hay un lugar especial en el infierno para la gente que viene por primera vez a Subway y pregunta los precios de todos los subs y pregunta a que saben los panes... y pregunta si puede meter su soda... y tarda una eternidad en ordenar... ese mismo sitio también es para los weyes que recargan 20 pesos en el Oxxo y no recuerdan su número telefónico.


martes, 13 de junio de 2017

Piensa bien dos veces antes de abrir la boca…

Hay gente que anda por la vida diciendo “prefiero herirte con la verdad que matarte con la mentira (o el silencio, depende cada quien)”
Y regularmente, son de esas personas que te interrumpen al hablar y siempre pretenden ser los dueños de la verdad absoluta.
Es imposible casi llegar con ellos a un arreglo o conclusión donde estas personas no sientan que ellas resultaron vencedoras.
“Prefiero herirte con la verdad que matarte con la mentira”, semejante irresponsable “cara dura”. ¿Quién diablos te crees que eres? ¿Quién te nombro heraldo de la verdad?, o quizás ¿a quién le importa “tu verdad”?
Porque claro, siempre existen 3 verdades: la tuya, la mía y la verdad.
La verdad se distorsiona tanto tantas veces… y a veces lo que tú crees que es verdad, no lo es.
Creer tener siempre la razón te aleja de otras personas, la soberbia te va sacando del círculo y te va dejando fuera. Nadie quiere lidiar con un imbécil que siempre quiere tener la razón…  ¡aunque la tenga!
 Es molesto tener que estar a merced de este tipo de gente que navega con bandera de querer ayudar y al parecer solo busca alimentar su ego…
Una vez leí no recuerdo donde algo así: “quien de verdad quiere ayudar te enseñara la luz sin que sientas la fuerza del rayo”.
Combinar la asertividad con el cariño, un poco la compasión y la empatía para decirte las cosas en su momento, de formas que construyan, sin dividir, sin hacer pedazos, sin buscar estar por encima de ti y con arrogancia lanzarte al piso como un trapo sucio.
A veces la verdad será terrible, a veces no habrá maneras suaves de decirlas, pero en verdad que son las menos.
Tenemos tantas broncas todos los días porque decimos a los demás las cosas como nos da la gana sin pensar si quiera en los demás.
Somos imprudentes.
Y esto es tan delicado porque realmente los conflictos nacen por no hablar claro, por opinar y meternos donde no debemos y por dar por hecho de que sabemos y somos dueños de la verdad y la defendemos como si fuera la última “cahuama” del Héctor Espino.
La próxima vez que vayas a decirle a alguien que está mal más te vale tener una solución al respecto.
La próxima vez que vayas a “mitotear” piensa si realmente vas ayudar en algo con lo que vas a decir. (Lo que habla Juan de Pedro habla más de Juan que de Pedro.)
La próxima vez que tengas la verdad en la mano y otros no, a menos que sea cuestión de vida o muerte, no corrijas en público, menos si eres invitado en la casa de quien se equivocó.

Piensa bien dos veces antes de abrir la boca…
Tantito, piénsale… no va a pasar nada.
Charles 

sábado, 10 de junio de 2017

Reflexión de sábado

Me he dado cuenta que uno debe deshacerse de ciertas cosas, dejar que los ciclos concluyan, no pensar que un error es derrota o que una caída deba ser resignación.
Me he dado cuenta que uno puede hacerse más valiente cuando permite a sus temores la oportunidad de que lo abracen; me he dado cuenta que el tiempo no destruye relaciones sino los apegos y la dependencia; me he dado cuenta que cada persona tiene grandeza desde que nace y no necesita halago social para ser alguien, el bienestar de unos no es la felicidad de todo, hay más de mil maneras y caminos para ir descubriendo nuestro destino.
Es necesario que encuentres aquello que te alegra y mueve porque el mundo necesita aquello que has venido a darle...



jueves, 8 de junio de 2017

Anoche soñé con mi Tío Jaime...

Anoche soñé con mi Tío Jaime...
Estábamos los dos parados en la parte final de un muelle y mirábamos hacia el mar.
Él tenia su mano derecha sobre mi hombro izquierdo...
Me decía:
-Los primero dos años serán los difíciles, no tengas miedo. La vida esta llena de oportunidades y no sabes cuando va a llegar la que valga la pena. Yo deje pasar muchas a lo largo de mi vida. No cometas mi mismo error. 
Aléjate de la gente mala y de la gente que solo te busca cuando necesita algo...Ten fe, paciencia, disciplina y alegría, siempre se alegre, que tu corazón siempre vea la luz y no las sombras...
Luego me abrazo y me dijo:
-No me voy, por aquí ando, llámame cuando me necesites barrigón...
Y le sonreí y después me pregunto:
-¿la mejor banda del mundo es...?
-¡ Los Beatles!
Sonrió y se fue...

Me dio gusto verte Tío otra vez y gracias... algún día nos volveremos a juntar en la eternidad.
Descansa en paz.
Te quiero mucho... 


miércoles, 7 de junio de 2017

Ser sueño y ser luz

Ya casi amanece, todos duermen aun ¿te has dado cuenta que esos minutos en los cuales ya no es de noche pero tampoco es de día hay una paz inmensa en el ambiente?
Imagina que pudieras convertirte en un rayo de luz y viajar en segundos por toda la ciudad, recorrer los bulevares y los periféricos, sobrevolar el centro de la urbe; pasar por los puentes peatonales y acelerar tu vuelo a penas al ras del suelo por las ciclo vías y de pronto verte en la punta del cerro más alto de Hermosillo.
Te toparías con algunos autos, unos cuantos apenas.
Y verías gente que sale a caminar o a correr.
Cuando duermes te pierdes de todo, hasta de ti mismo. Cuando duermes no hay ricos ni pobres, ni enfermos, ni personas con el corazón roto, ni locos ni cuerdos.
Solo sueño.
Parpados cerrados, respiración lenta, latidos lánguidos; cuerpos tendidos en camas, pisos, baldíos… cuerpos sobre cuerpos…
Labios cerrados, bocas abiertas. Oídos sordos…
Solo por un momento ser un rayo de luz… sin cuerpo, sin mente, sin valor y sin miedo, solo ser un pequeño cometa levantando pequeñas olas sobre los charcos…
Solo velocidad y detener el tiempo.
Sale el sol y todo lo arruina… la gente despierta de su sueño y se convierte la mayoría en eso que tanto odiaron, en ponerse las máscaras de otros para agradar a alguien más y fingir que su vida está llena y plena…
¿A quién le importa realmente ser quien no es?
Durante tanto tiempo te dijeron que tenías que ser de una u otra forma que lo creíste.

Ser sueño y ser luz es eternidad.

lunes, 5 de junio de 2017

La niña de los ojos azules

Me encontré con una conocida de los años de rock n roll y universidad. 
Le pregunte que si tenia facebook, me dice que no...

En virtud de esto me dispongo a comentar que ella era una persona muy segura de si misma, siempre estaba al frente de todo, era líder como dicen por ahí. 


Tuvo tantos novios como sueños, yo sospecho que también tuvo novias ¿por qué? no lo sé, se me figura, cuando yo bromeaba con ella de esto a ella le causaba risa, bajaba la mirada y cambiaba el tema... nunca me dijo que no... no decía que "no" a muchas cosas...

No se caso, no tiene hijos, no tiene un trabajo fijo, no tiene nada que la ate a una persona o algún lugar.


Debo de confesar que se veía igual que hace 20 años... puedo jurar que la camisa de "Alice In Chains" que traía puesta es la misma que usaba en la Uni...


Me dijo que andaba queriendo irse a vivir a Estados Unidos.
Que ya estaba harta del desmadre y de todo lo que pasa en este país...


Su madre murió, su papá sigue vivo y sus hermanos trabajan unos en el gobierno y otros en Guaymas, en una tienda de ropa...

Me dijo: "te acuerdas cuando fuimos a Kino toda la bola y se nos fue el "raite" y tu te tuviste que ir a dormir con otros camaradas y esa noche te pico un alacrán?"


Vaya memoria...


Le dije que si con ciertas lagunas de lo que ocurrió, ese día hubo un evento donde tocaron algunas bandas y la fiesta empezó desde muy temprano hasta que amaneció...


"Ese día pensé que me la ibas a cantar", me dijo...


No supe que decir, me gustaba mucho pero no me anime o no creí bueno el momento como pasa muchas veces...


Recordé que después de ese evento se alejo y ya no volvimos a frecuentarnos como antes... tal vez fue por eso...


Me pidió mi teléfono y me dijo que un día me hablaría para conocer a mi esposa y mis hijos y luego bromeo: "pudieron ser míos"...


Nos despedimos, se dio la vuelta y se fue desvaneciendo entre la gente por la banqueta rumbo al Oficce Depot...


La niña de los ojos azules se volvió a ir...


Esta vez no hubo alacranes ni lunas llenas, ni amigos rockeros ni fogata en la playa ni cerveza y cigarros...


Solo hubo un calor de casi 49 grados y el grato recuerdo de verla sana, contenta, verla feliz a su manera...


Esta vez no dolió...




viernes, 2 de junio de 2017

El Viejo del Saco

El Viejo del Saco
En el  patio de aquella  casa había dos árboles enormes, dos limoneros que daban una sombra majestuosa y llenaban el ambiente de olor a azahares.
Era un buen lugar para estar, sin lugar a dudas.
Cuando estabas en el cuarto de los niños, la ventana que daba al patio era enorme, casi casi era del diámetro de la pared.
Tenía unas cortinas con dibujos caricaturescos de animalitos de circo en colores azul, amarillo, rojo y blanco…
Cuando abrías de par en par las cortinas podías admirar en todo su esplendor a los dos limoneros.
Todas las noches, la mamá iba y arropaba a sus tres niños los cuales dormían en el mismo cuarto. Los tapaba y les besaba la frente y les decía cuanto los quería para después cerrar las cortinas, apagar la luz, cerrar la puerta e irse todavía a continuar con algunos quehaceres de la casa y a esperar a que llegara el papá de la casa.
Había un niño en especial, el mayor de ellos que siempre era el último en dormir.
Su mirada estaba fija en el techo hasta que sus ojos se acostumbraban a la oscuridad…
Buscaba platicar con sus hermanos menores pero ellos si se dormían más pronto.
Entonces, al no tener cómplices, miraba el techo buscando encontrarle figuras y formas  al enjarre.
A veces veía naves espaciales o astronautas; dragones y caballeros; vaqueros y caballos…
Inventaba mil historias hasta que el sueño encontraba refugio en sus parpados de niño y se dormía.
Y ya dormido continuaba la aventura por esos lugares mágicos con personajes increíbles
Le costaba por las mañanas despertar, el solo quería seguir soñando.
No es que fuera mala su vida, es que tenía mucha imaginación.
Una noche que sus papás iban a salir y buscaron una niñera para que cuidara a los niños.
Una vecina, Doña Lupe  le recomendó a Celia, una muchacha que le ayudaba de vez en cuando y había venido de Veracruz al igual que ella.
Pues esa noche llego Celia y se quedó a cuidarlos una niñera.
 No parecía buena ni mala, solo era una joven de unos 20 años.
Era pura sonrisa y encanto… hasta que se fueron los papás…
Ahí el sueño parecería pesadilla.
Esa noche, la niñera entro al cuarto mientras estaban ya acostados los tres hermanos  y se dirigió al mayor y le dijo al oído:
-Tengo una idea ¿y si jugamos?  ¿Has oído la historia del “roba chicos”, del “viejo del saco”?
El niño abrió de golpe los ojos, sintió un vació en el estómago y su corazón se aceleró vertiginosamente.
-ven- le dijo Celia – acompáñame al patio…
El niño se levantó despacio de la cama y sintió el frio del piso en sus pies de 7 años…
-no tengas miedo, todo va a estar bien.
Salieron de la habitación despacio, sin hacer ruido como dos fantasmas entre la oscuridad de la noche.
Caminaron por un largo pasillo que los llevaba hasta la puerta de servicio donde al abrirla, al fondo, se miraban los limoneros…
-¿ves lo que está debajo del árbol aquel?- pregunto Celia- es el “viejo del saco”, viene por ti esta noche… ¿sabes por qué? Porque así tiene que ser, es normal…
Por la mente del niño pasaban mil cosas, a penas y unos meses atrás su maestra de catecismo le había enseñado el “Padre Nuestro” y en su menta las oraciones vacilantemente brincaban en un desorden que no le daba lógica pero que le abrazaban fuerte ante el terrible miedo que sentía.
Comenzó a llorar y sus pies estaban casi morados del frio. No podía hablar. En su mente le pedía perdón a sus hermanos y a sus padre, pero nadie podía oírlo… la mano fría de Celia le apretaba sus pequeños dedos…
-No intentes escaparte, no puedes ir a ningún lado. Él o lo sabe todo y a donde vayas te va a encontrar.
Seguían caminando lento hasta el limonero donde estaba un hombre viejo mirándolos como lobo hambriento entre la neblina.
Se podía escuchar su respiración agitada, se colaban unos rayos de la luz de la luna por entre las ramas y le deban justo sobre sus pupilas.
-¿sabes lo que les hace el “viejo del saco” a los niños?- pregunto Celia tiernamente- Los mete en esa bolsa y se los lleva muy lejos.
-¿No volveré a ver a mis papás ni a mi hermanos?- pregunto el niño
-Quizás algún día puede ser - contesto Celia amablemente.
Llegaron justo frente al hombre quien se levantó y era más alto de lo que parecía, estaba vestido como pordiosero , se puso frente al niño, bajo su rostro hasta quedar justo frente al de la criatura y le dijo: “es tiempo de irnos”
El niño cerro los ojos y sintió los brazos del “viejo del saco” rodear su pequeño cuerpo…
Después todo fue luz, fue como si el sol estuviera ahí mismo…
El miedo se fue y se invadió la noche de silencio y paz, el niño abrió los ojos y vio al viejo vestido de blanco con unas enormes alas…
-Es tiempo de irnos muchachito- Y se esfumaron de pronto…
A la mañana siguiente, el cuerpo sin vida del hijo mayor de la familia Noriega fue encontrado en su cama.
La habitación era un caos entre llantos de hermanos y gritos de la madre.
El doctor se dirigió al padre y le dijo:
-Ya está descansando, ya no sufrirá más, ya está con Dios.


Charles.