miércoles, 23 de noviembre de 2016

El señor de los dulces

Hay una persona que de vez en cuando viene a la agencia vendiendo dulces típicos de Sonora, jamoncillo, pipitorias, cacahuiates garapiñados rojos, etc.
El amigo viene de uno de los pueblos del Río Sonora, no recuerdo exactamente cual, siempre le pregunto y siempre lo olvido, debe de ser porque le pregunto por educación y en realidad no me importa.
Y debe de tener más o menos unos 40 años pero parece más viejo por las asoleadas que se pega. Es rubio pero de piel zanahoria quemada, "güerito" de rancho...
Trae sus dulces en un cartón reforzado con cinta canela. Es un cartón de esos en donde vienen los 24 de cheves...
Viste humildemente pero eso si, trae sus botas de piel de avestruz impecables y el cinto que hace juego con ellas trae una hebilla de esas que parecen comal para hacer tortillas sobaqueras...
No se mucho de sombreros pero el que trae esta muy jodido, eso si lo se.
Este singular personaje que a veces le compramos a para su desgracia otras no, tiene una peculiaridad: si no le compras se encabrona y te pega una regañada épica.
"Como si viniera de tan cerquitas para que me salgas con tus chingaderas jodido! (acento de la raza de Guadalupe de Ures)...
Y aunque te pegue la jalada de orejas siempre es refrescante que alguien te pegue una "despertada" de vez en cuando...
Me cae en gracia.
Solo les comento este anécdota porque no tengo ni madres mas importante que platicarles...
Sigan con sus vidas...