miércoles, 23 de noviembre de 2016

La verdadera Historia del Iris... una vez mas... ahora si la ultima, lo prometo...

LA VERDADERA HISTORIA DEL “IRIS”

A petición de la raza y porque es necesario que este legado sea compartido con las generaciones venideras, me aboco a redactar la increíble y fantástica historia del “Iris”.

La fecha exacta no la recuerdo bien, solo que fue a mediados de los años 90 en la que veníamos el Nando López, el Raúl Castro y un servidor en el carro de mi Papá que por su color (negro) y por sus características gotico-punk-darketo le apodábamos “La Vampira” (solo salía de noche y cuando salía no lo hacía en vano).

Pues veníamos ya por el boulevard Morelos como a eso de las tres o cuatro de la madrugada después de haber pasado una agradable noche en el extinto antro “El Margaritas”.

Pues bien, el boulevard está totalmente solo y entre los tres, si, los tres, acabalamos 5 pesos para echarle gasolina a la Vampira.
Íbamos hacia la gasolinera que está cerca del CBTIS 11 a “llenar el tanque” y pues ya en la borrachera el Nando se fue atrás y el buen Raúl de copiloto y pues, yo obviamente “manejando”.

Empezamos a payasear, hacíamos finta como que queríamos vomitar, entonces Raúl abría la puerta y se aventaba el ademan. Yo dije: “pos yo también”, así que abría la puerta y hacia la misma finta. (Que curado tu cotorreo, ¿no?) Y los hicimos algunas veces hasta que nos hartamos.

Como la Vampira era daltónica no respetaba los “rojos” en los semáforos así que, pues llegamos a la gasolinera de volada  y se acerca el bato de la gasolinera y nos pregunta que cuanto le vamos a echar, “¡llénelo con 5 pesos viejo!”

El bato puso una cara de que flojera tu vida de “tripa gorda” y mas tardo en marcar los 5 pesos en la máquina de gasolina que lo que duro en echarle.
Pues en eso andábamos cuando de pronto llega un Renault de esos que le llamaban “zapatitos” y se pone enfrente de  la Vampira cerrando el paso. Se baja un bato como de 1.50 mts, sin camisa, flaco con cara de loco peligroso, tatuado hasta las madres y con lo que yo creo era un palo de escoba metido en el pantalón como si fuera “Chanock” con su cuchillo.

Nosotros nos quedamos viendo como con cara de que pex con este wey y el batito se va hacia mi lado de la puerta y me dice: -¿Qué paso mi compa? ¿Qué te pasa?
Nosotros nos quedamos de nuevo con cara de “WHAT?”
-“disculpa viejo, ¿pero de donde te conozco o qué?” le dije a lo que el tipo me dice medio enojado y con aliento entre “resistol 5000” y “cheve”: -¡NO ME DIGAS VIEJO!-  y se llevo la mano derecha hacia el palo que tenia metido en el pantalón.

Obviamente me puse nervioso por varios motivos: 1.- ¿estoy en “te cache”? 2.- en serio, ¿no estoy en “te cache”? 3.- ¿que no es muy tarde para estar en “te cache”?

Nervioso le digo al batito: “cálmate viejo, no te enojes, solo que no se que está pasando”, a lo que de nuevo y un poco mas fuerte el tono de su aguardientosa voz me dice: -“¡QUE NO ME DIGAS VIEJO!”, y de nuevo se llevaba la mano al palo de escoba. -“bueno, pues dime como quieres que te diga”, le dije.

Este wey se lleva las manos al pecho haciendo un ademan de esos que hacen los “maras” o cualquier “cholo” del barrio de la “muerte” esquina con “vivo de aquí no sales” y se me queda mirando a los ojos en lo que sentí yo que fueron los 5 segundos más largos de mi vida (ir en avión de aquí al DF directo sin fumar no cuenta), y me dice:
-“Dime: MI COMPITAAAAAAAAAAAAAA”

A la madre, esto es una revelación o es en serio que estoy soñando y me quede botado en el baño del antro o no sé, pero esto no esta pasando…
-“está bien MI COMPITA, ¿Cuál es la bronca?” le pregunte a lo que MI COMPITA me dice: -“es que venía yo atrás de ustedes en mi CUCARACHITA, luego quiero arrevasarles y el gordo me abre un PORTON y luego tu me abres otro PORTON, me aferro a mi CUCARACHITA y me hacen un IRIS pues…”

A lo que siguió: -“imagínate que yo fuera un CHOCHON (se lleva ambas manos a sus ojos haciendo con sus dedos índice y pulgar dos círculos como si fueran  lentes)  que viniera con mi ÑORSE y mi CACHORRITE en mi CUCARACHITA  y que me volteara, que tuviera un accidente pues porque me abren un PORTON y  me hacen un IRIS….”

Hasta este punto amigos y amables lectores, es importante que se les traduzca las palabras que nuestro buen amigo “EL COMPITA” nos dijo para entender bien la lectura.

Según “El Pequeño Larousse” ESPAÑOL-COMPITA   COMPITA- ESPAÑOL   las definiciones son las siguientes: COMPITA: amigo, carnal, compadre, amigote de borracheras, brother. CUCARACHITA: vehículo que sirve como medio de transporte el cual puede venir en dos o cuatro puertas que funciona a base de un motor en combustión de gasolina y que puede estar legalizado o no dependiendo el propietario. PORTON: puerta, no especifica si de casa, auto, o cualquier otro bien mueble o inmueble que pueda tenerlo. ÑORSE: esposa, concubina (más probable), novia o detalle de un COMPITA (verse definición de COMPITA) CACHORRITE: hijo o hija producto de Dios sabe que cosas entre COMPITA y ÑORSE. IRIS: sacar de onda, hacer finta, como que si pero que no, uno dos tres por mi y por todos mis amigos. JUNIOR: raza de lana y de la alta sociedad hijos de papi. CARRAZO: un muy muy muy buen auto.
Luego nuestro COMPITA nos dice: -“si ya sé que a ustedes les vale madre porque son JUNIORS.” -“COMPITA, ¿Por qué nos dices eso?”- le pregunte. -pues por el “CARRAZO” que traen…”

Aquí se hace una pequeña pauta y en el Vaticano se sigue todavía discutiendo si van a tomar como referencia  esa fecha en que el COMPITA nos dijo JUNIORS o la fecha de nacimiento como revelación de una verdad.

Detalle del estado físico de la entrañable y compañera de muchas, muchas borracheras “La Vampira”: CHRYSLER DART K, año por Dios que no lo sé; las puertas están totalmente chocadas a causa de un motociclista y la otra Papá nunca nos dijo. Tiene más raspones que un peregrino yendo de rodillas hacia el cerrito de la Virgen en cualquier 12 de diciembre. Un faro de enfrente no le sirve y el otro a veces.  Todas y cada y una de las llantas son de medidas diferentes y sin copas. Lo único nuevo en ese auto era el cartón de medias de cerveza que cambiábamos cada fin de semana. ¿Queda claro que de JUNIORS tenemos lo que George Bush tiene de cerebro?

Recuerden: 5 pesos de gasolina.

Pues bien, para el COMPITA éramos JUNIORS.
Como ya era muy tarde y porque la verdad es que si le habíamos hecho un IRIS a nuestro COMPITA, le pedimos una sincera disculpa, pero, siempre hay un pero, nuestro COMPITA nos volvió a repetir nuestro “pecado”: -“imagínate que yo fuera un CHOCHON, que viniera con mi ÑORSE y mi CACHORRITE en mi CUCARACHITA  y que me volteara porque me abren un PORTON, pues me hacen un IRIS….”

Y esto lo repitió como 5 veces más, sin tomar aire y con la voz quebrada a punto del llanto y sus ojos lagrimosos (lo de los ojos creo que era por el “5000”).

Raúl le dijo que lo hicimos porque queríamos vomitar, pero que no había sido en mala onda a lo que nuestro COMPITA nos respondió: -“cuando un COMPITA mío quiere vomitar y vamos en mi CUCARACHITA, le digo: vomite en la CUCARACHITA mi COMPITA, no hay tranza…”
No quiero ni me interesa saber sinceramente a lo que huele la CUCARACHITA de mi COMPITA, pero de seguro que huele mejor los baños del HECTOR ESPINO en serie de Play Off.

Ya calmados los ánimos, el COMPITA se lleva la mano al palo de escoba que tenía y lo “desenvaina” de su pantalón, acto seguido nos dice:
-“yo soy buena gente y no necesito de esto, porque veo que ustedes son buenas personas” (que buen viaje)

El palo de escoba tenia amarrada una punta de fierro con alambre y un clavo… No tenia  que encajarme el artilugio para matarme, ¡de seguro que con un “rozón” me hubiera muerto de la infección!

Lo levanto en todo lo alto como el wey de los “Thunders Cats” y lo aventó suavemente hacia su CUCARACHITA, reboto en el techo y se perdió de mi vista.

COMPITA sonrió feliz de haberse rosado con la “HIGH SOCIETY”, el wey de la gasolinera se orino tres veces (es que pasaron algunos detalles que no son aptos para este horario)

Y nosotros  nos fuimos del lugar de los hecho jurando no volver a cerrarle el paso a algún COMPITA.

Una cuadra más  adelante nos paro una patrulla y nos llevaron a la comandancia centro… nos fuimos a 20 kms por hora solo para pegarle en la torre al chiva que ya casi a punto de llegar a la comandancia nos dejo ir (la lástima es una aliada a veces básica para los desmadrosos)

Hay más detalles sobre esta bonita experiencia con mi COMPITA, pero pues, la razón de este escrito era dejar en claro el origen de la frase: ME HACES UN IRIS”
Aclarado el punto.
Saludos
Carlos E.